lunes, 12 de septiembre de 2016

Hummus


Alguna vez he comido hummus pero siempre del que venden ya preparado. Como es un sabor que me parece muy interesante y a priori parecía fácil... pues manos a la obra! Yo he cogido garbanzos cocidos ya pero siempre se pueden coger secos y hacer todo el proceso, a gustos de cada uno. Por otra parte, como tengo mil especias y preparados los he aprovechado y he añadido una cucharada de Texas Chili Powder con habanero de Salsas Sierra Nevada, una empresa que si no la conoceis y os gusta el picante os la recomiendo encarecidamente (y además sin gluten!). Si no tenéis, media cucharada de pimentón y media de comino molido serán un sustituto perfecto.

Ingredientes:
  • 400 gramos de garbanzos cocidos
  • El zumo de medio limón
  • 1 cucharada sopera de tahini
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de Texas Chili Powder
  • 100 milílitros de agua de los garbanzos
  • 1 chorro de aceite de oliva

Preparación:

Al igual que el tahini, la preparación del hummus es bastante sencilla pues únicamente requiere poner todos los ingredientes en la batidora y procesarlos bien. Los garbanzos debemos escurrirlos bien al sacarlos del bote y guardar el agua que sale. Los 100 milílitros son orientativos y podemos añadir un poco más si deseamos una consistencia más ligera.

Una vez que sea una pasta homogénea, la pasamos a un recipiente hermético que guardaremos en la nevera, procurando con una cuchara que no queden burbujas de aire por medio. Decoramos con un chorrito de aceite de oliva por encima y espolvoreamos con pimentón.

Ya para finalizar, podemos utilizar el hummus como cualquier paté y untarlo sobre tostadas, comerlo con unos palitos de pan o bien una opción más sana como la foto y mojar en él crudités (verduras crudas cortadas en bastones) de zanahoria, pepino, pimiento, apio...

jueves, 1 de septiembre de 2016

Tahini


Reconozco que me animé a hacer tahini por el hecho de luego hacer hummus, por ser un ingrediente principal de éste. El tahini es básicamente una pasta de aceite y sésamo, ingrediente muy importante en la cocina de Oriente Medio y que aporta un sabor tostado muy interesante a nuestras elaboraciones. Investigando un poco también he visto que se puede añadir en cualquier paté vegetal que hagamos, en una vinagreta para nuestras ensaladas y lo que me parece más interesante, en nuestras masas de pan. Así que... lánzate y prueba a incorporarlo a tu recetario!

Ingredientes:
  • 100 gramos de semillas de sésamo
  • 70 milílitros de aceite de oliva
  • Una pizca de sal

Preparación:

La verdad que no puede ser más simple porque se trata de añadir todos los ingredientes en el vaso de la batidora y batirlos hasta que quede una masa homogénea. La cantidad de aceite la podéis ajustar para modificar la consistencia del tahini final, con estas proporciones sale una masa densa pero sin llegar a ser sólida.

Únicamente añadiremos un paso anterior dependiendo de como tengáis el sésamo. Si no está tostado ya, deberéis poner las semillas en una sartén a fuego medio, moviéndolo hasta que coja color. Si ya está tostado, esto os lo podéis saltar y echarlas directamente al vaso.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Tarta cebra de mousse de yogur


Poder hacer una tarta sin necesidad de horno en este tiempo, reconozco que es todo un placer y un alivio. Poder aprovechar encima los frutos de temporada como las moras silvestres... una auténtica maravilla! En esta receta he utilizado la combinación de las moras y el melocotón y es algo que me ha sorprendido porque nunca lo había hecho y ha quedado genial, pero lo mejor de todo es que sobre la base del mousse de yogur puedes utilizar los sabores que prefieras y adaptarla completamente a tus gustos. Te animas a hacerla? te cuento cómo!

Ingredientes:
  • 150 gramos de galletas maría sin gluten
  • 75 gramos de mantequilla
  • 100 milílitros de leche
  • 6 hojas de gelatina neutra
  • 4 yogures griegos sin edulcorar
  • 150 gramos de azúcar
  • 400 milílitros de nata para montar
  • 100 gramos de puré de moras
  • 100 gramos de puré de melocotón

Preparación:

Primero vamos a hacer la base de la tarta y para ello trituramos las galletas hasta hacerlas polvo. En un bol ponemos la mantequilla a temperatura ambiente, que esté blanda al tacto (a punto de pomada), y la mezclamos bien con las galletas trituradas. Seguidamente repartimos bien la mezcla por el fondo del molde desmontable que vamos a utilizar, sin dejarnos ningún hueco. Antes de hacer esto es muy recomendable forrar el fondo con papel vegetal para facilitar luego el corte. Una vez que esté hecho lo metemos en la nevera para que se endurezca mientras vamos haciendo el resto.

Seguidamente metemos las hojas de gelatina en agua fría y mientras se van hidratando ponemos la leche en un cazo hasta que empiece a hervir. En ese momento, retiramos del fuego y vamos añadiendo las hojas de gelatina una a una y bien escurridas, moviendo con unas varillas para que se disuelvan bien. Cuando comience a enfriarse, añadimos el azúcar y los yogures y con las mismas varillas lo mezclamos todo bien hasta que quede homogéneo.

Cuando lo anterior esté ya frío (importante que esté frío para que no se baje la nata) añadimos la nata que habremos montado bien compacta previamente y mediante movimientos envolventes con una espátula integramos todo. Reservamos en la nevera.

Para darle sabor a esta mezcla, en esta ocasión hemos utilizado puré de moras y puré de melocotón (para hacerlo simplemente trituramos la fruta limpia y en el caso de las moras se pasa por un colador para quitar las pepitas) pero podemos utilizar cualquier otra fruta. Finalmente, separamos en dos partes iguales la mezcla reservada en la nevera y añadimos cada puré en cada parte, vertiéndolas sobre la base refrigerada de galleta y mantequilla.

A la hora de verter las mezclas, podemos hacerlo de la manera que mejor nos apetezca, aquí la creatividad es libre! Para darle ese aspecto rayado tenemos que ir vertiendo un poco de mezcla en el centro, alternando cada color y siempre en el centro para que se vaya empujando hacia los extremos sin llegar a mezclarse. Si prefieres un aspecto más irregular solo tienes que ir vertiendo con cuidado por diferentes zonas e incluso hacer luego algún "dibujo" con un palillo.

martes, 2 de agosto de 2016

Helado de albahaca con chocolate


Para mi albahaca es sinónimo de fiesta. En puertas de las fiestas de San Lorenzo me encanta que en casi todas las huertas de los alrededores haya alguna que otra mata en un lugar privilegiado y en los mercados de los días previos puedas comprar macetas de todos los tamaños para decorar las casas durante la fiesta. Como veréis no es la albahaca al uso para cocinar porque esta es de hoja pequeña pero es la típica de Huesca para este momento y cómo iba a usar otra! Por otra parte, este helado lleva goma xantana como estabilizante pero si no tenéis no pasa nada por no usarla aunque bien es cierto que cambiará la textura.

Ingredientes:
  • 500 milílitros de leche entera
  • 150 milílitros de nata
  • 40 gramos de albahaca fresca
  • 35 gramos de leche en polvo
  • 100 gramos de azúcar
  • 45 gramos de azúcar invertido
  • 4 gramos de goma xantana
  • 2 porciones de chocolate

Preparación:

Ponemos en un cazo la leche junto con la nata y añadimos la albahaca deshojada con las manos y lo llevamos a ebullición. Cuando rompa a hervir apagamos el fuego y tapamos el cazo, dejando toda la mezcla durante al menos 40 minutos para que infusione bien el sabor. Pasado ese tiempo colamos para quitar la albahaca y que quede limpio.

Seguidamente añadimos el resto de ingredientes menos la xantana y volvemos a llevar al fuego hasta que llegue a 86 grados, momento en el que retiramos del fuego y añadimos la xantana. Movemos muy bien con unas varillas para que se mezcle sin quedar grumos y lo ideal es que se enfríe rápidamente por lo que podemos poner el cazo sobre agua con hielo o agua lo más fría posible.

Ahora solo nos queda hacer el helado. Yo lo pongo en la heladera unos 25 minutos o hasta que ya se vea cremoso pero si no tenéis la heladera se puede hacer de manera manual. Para ello tendréis que poner la mezcla en el congelador en un recipiente con tapa, preferiblemente metálico, y cada media hora durante unas tres horas tendréis que sacarlo y batirlo con una espátula para romper los cristales de hielo. En cualquiera de los casos, añadiremos el chocolate picado a cuchillo casi al final para que con los últimos movimientos se mezcle y no se vaya al fondo.

lunes, 1 de agosto de 2016

Helado de plátano flambeado


Si algo recuerdo de un viaje a Tenerife que hicimos ya unos cuantos años, son los plátanos flambeados que comimos algún día de postre. Qué delicia madre mía! encima los recuerdo con zumo de naranja y helado de vainilla así que postre completito donde los haya. Así que, en honor a aquel recuerdo y a esa tierra tan encantadora... lo he convertido en helado!

Ingredientes:
  • 500 gramos de plátanos maduros y pelados
  • 75 gramos de mantequilla
  • 40 gramos de miel
  • El zumo de una naranja
  • 1 copa de ron
  • 200 milílitros de leche entera
  • 15 gramos de leche en polvo

Preparación:

Pelamos los plátanos y los cortamos en rodajas gruesas (el peso de los 500 gramos es ya pelados). Fundimos la mantequilla en una sartén e incorporamos el plátano. Lo freímos todo bien hasta que estén tiernos y añadimos la miel para esperar un par de minutos hasta que se funda bien y se reparta por todo el sabor. Añadimos la copa de ron, apartando del fuego la sartén, y flambeamos bien hasta que se apague el fuego por sí solo. Para finalizar, añadimos el zumo de la naranja y mezclamos bien todo.

Cuando la mezcla esté tibia, añadimos todo al vaso de la batidora y metemos también la leche entera y en polvo. Trituramos hasta obtener una crema homogénea.

Ahora solo nos queda hacer el helado. Yo lo pongo en la heladera unos 25 minutos o hasta que ya se vea cremoso pero si no tenéis la heladera se puede hacer de manera manual. Para ello tendréis que poner la mezcla en el congelador en un recipiente con tapa, preferiblemente metálico, y cada media hora durante unas tres horas tendréis que sacarlo y batirlo con una espátula para romper los cristales de hielo.

viernes, 8 de julio de 2016

Escabeche de pollo


Esta receta es fruto total de la improvisación pero... es lo bueno que tiene el escabeche. Resulta que cuando fui a hacerla, no encontré donde la tenía apuntada y tuve que tirar de memoria (que es prácticamente como la de un pez) y de improvisación. Aquí puse dos pechugas pero se conserva muy bien así que mientras quepan en la cazuela y estén bien cubiertas de aceite, podéis hacer más que ya que te pones... Para mi es el complemento ideal para una ensalada pero seguro que a estas pechugas escabechadas les encuentras mil sitios donde quedar de cine!

Ingredientes:
  • 2 pechugas de pollo
  • 1 puerro
  • 1 cebolla
  • 3 ajos
  • 1 naranja
  • 1 trozo de jengibre del tamaño de una nuez
  • 1 hoja de laurel
  • 8 granos de pimienta
  • 4 clavos
  • 4 vainas de cardamomo
  • 100 milílitros de vino blanco
  • 250 milílitros de vinagre
  • 500 milílitros de aceite

Preparación:

Primero cogemos las pechugas enteras y las limpiamos bien de toda la grasa que pudieran llevar. Las salamos abundantemente y las reservamos.

En un cazuela ponemos la cebolla y el puerro cortados de forma gruesa. Chafamos un poco los ajos con el cuchillo plano, los pelamos y los añadimos a la cazuela. Cogemos la naranja y sacamos unas cuatro tiras de piel, intentando quitar al máximo la parte blanca. Lo añadimos también, al igual que el jengibre que habremos pelado y cortado en bastones. Solo quedará añadir los clavos y la pimienta entera y las semillas de cardamomo molidas en un mortero (abrimos las vainas y nos quedamos solo con las semillas de dentro).

Sobre este fondo de verduras y especias, disponemos las pechugas y regamos con el vino blanco. Añadimos también el vinagre y el aceite, teniendo que cubrir por completo a las pechugas. Si hiciera falta algo más de líquido para que cubra, solo tenemos que echar más vinagre y aceite respetando la proporción que hemos utilizado (el doble de aceite que de vinagre).

Por último, llevamos a fuego suave la cazuela y cuando comience a hervir tapamos y contamos 30 minutos. Una vez que pase este tiempo, reposamos hasta que enfríe y después sacamos las pechugas y las cortamos en rodajas de un centímetro de grosor. Ya para finalizar, ponemos parte del escabeche en un recipiente que podamos cerrar de forma hermética, las rodajas de pechuga luego y el resto del escabeche encima para dejarlo unas 48 horas en la nevera para que coja bien todos los sabores. Yo siempre suelo quitar la naranja y el jengibre al conservarlo porque aporta demasiado sabor pero eso ya, a gustos.

Para consumirlo, podemos deshacer en tiras con los dedos estas rodajas para ponerlas sobre lechuga (como en la foto de debajo), cortarlo en dados para una ensalada de arroz o pasta, meterlo entre dos rebanadas de pan como parte de un bocadillo... Te animas a hacerlo? Cuéntame cómo te lo has comido!


Por cierto, ni se te ocurra tirar el escabeche una vez acabado el pollo... como vinagreta no tiene precio!

jueves, 7 de julio de 2016

Helado de fresa


Quizá sea ya un pelín tarde para publicar este helado pero... reconozco que es uno de mis preferidos con diferencia. Además este año tuve la gran suerte de prepararlo con las últimas fresas del huerto por lo que el sabor subió muuuuchos enteros. Si aún tenéis acceso a fresas, hacedlo porque no os defraudará.

Ingredientes:
  • 500 gramos de fresas
  • 225 milílitros de nata para montar
  • 200 milílitros de leche entera
  • 1 limón
  • 100 gramos de azúcar
  • 30 gramos de azúcar invertido

Preparación:

En primer lugar limpiamos bien las fresas y las troceamos en una bandeja. Añadimos el azúcar y las dejamos reposar durante una hora u hora y media para que suelten bien los jugos.

Pasado ese tiempo las ponemos en el vaso de la batidora junto con la leche, el azúcar invertido y unas gotas de limón. Lo trituramos todo bien y si queremos que se quede muy fino pasamos toda la mezcla por un colador chino. Yo no suelo hacerlo porque me gusta que salgan las pepitas de las fresas pero va a gustos. Por otra parte se monta la nata bien compacta y se añade a la mezcla con movimientos envolventes, despacio para que no se baje.

Ahora solo nos queda hacer el helado. Yo lo pongo en la heladera unos 25 minutos o hasta que ya se vea cremoso pero si no tenéis la heladera se puede hacer de manera manual. Para ello tendréis que poner la mezcla en el congelador en un recipiente con tapa, preferiblemente metálico, y cada media hora durante unas tres horas tendréis que sacarlo y batirlo con una espátula para romper los cristales de hielo.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Empanadillas sin gluten de rape y gambas


Estos días hay un reto muy muy interesante que circula por las redes y que además termina con un concurso. Se trata de "desglutinizar" una receta de uno de los blogs de cocina más influyentes del panorama actual, el de Webos Fritos. La mecánica es muy simple; entras en el blog, miras, remiras y vuelves a mirar y la receta que más te atraiga la adaptas a nuestro mundo sin gluten. En mi caso he elegido unas empanadillas de rape y gambas en las que lo que he tenido que adaptar ha sido la masa quebrada. Qué aproveche!

Ingredientes para la masa quebrada:
  • 100 gramos de almidón de maíz
  • 100 gramos de almidón de mandioca
  • 100 gramos de leche en polvo
  • 60 milílitros de aceite de oliva
  • 1 huevo mediano
  • Media cucharada de sal
  • Media cucharada de goma xantana
  • 100 milílitros de agua

Preparación:

Primero ponemos en un bol los ingredientes secos, los mezclamos bien con unas varillas y hacemos un hueco en el centro. Añadimos entonces el huevo, el aceite y casi toda el agua. Como la cantidad necesaria de agua dependerá del tamaño del huevo, dejamos unos 10 o 15 milílitros reservados sin echar. Mezclamos bien, primero con una espátula y luego con las manos hasta que se integre bien todo. Al principio será una masa pegajosa pero poco a poco se va volviendo muy elástica. Si se queda un poco quebradiza añadir algo del agua que habíamos reservado.

Ingredientes para el relleno:
  • Media berenjena
  • 1 calabacín
  • 1 puerro
  • 1 pimiento rojo
  • 1 pimiento verde
  • 1 cebolla
  • 1 tomate
  • 1 manzana reineta
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 300 gramos de gambas peladas
  • 300 gramos de rape
  • 1 huevo para pincelar

Para comenzar, tenemos que picar todas las verduras. Lo primero que cortamos es la berenjena en cubos de más o menos el mismo tamaño que dejaremos sobre un colador con un poco de sal para que se escurra. Picamos el resto de verduras y pochamos todo junto con el azúcar a fuego suave para que caramelice.

Cuando estén a punto las verduras, añadir las gambas y el rape troceado y salpimentado. Dejamos un minuto más hasta que empiecen a tomar color  y lo probamos para rectifica de sal.

Ahora solo nos queda montar las empanadillas y para ello estiramos la masa con un rodillo a un grosor de unos dos milímetros y cortamos discos con un cortapastas o un plato pequeño. En el centro de cada disco ponemos una cucharada generosa de relleno (mejor bien escurrido) y pintamos el borde con huevo batido antes de cerrarlo. Cuando estén todas, pintamos todo el exterior de las empanadillas con más huevo batido y las hacemos en horno precalentado a 180 grados durante unos 20 minutos. Tendremos que vigilar que no se doren demasiado y para ello mejor tener a mano un papel de aluminio para tapar si cogen demasiado color.

martes, 29 de marzo de 2016

Brownie de café con ganaché de naranja


Reconozco que nunca me había dado por hacer brownies. Tenía una idea preconcebida o algo así y no me llamaba demasiado pero después de algún que otro tuneo y complemento, creo que esta receta va a ser una de las fijas dentro de mi repertorio. Eso sí, pura mantequilla así que olvídate de la operación bikini que con esto en tu dieta... me da que no llegas!

Ingredientes:
  • 240 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • 225 gramos de azúcar moreno
  • 3 huevos
  • 8 gramos de café soluble
  • 2 cucharadas de pasta de vainilla
  • 180 gramos de harina Schär Mix Dolci
  • 105 gramos de cacao en polvo

Ingredientes para la ganaché:
  • 300 gramos de chocolate blanco
  • 130 milílitros de nata
  • La ralladura de una naranja
  • 1 rama de canela

Preparación:

Primero preparamos el molde y para ello lo forramos con papel de horno y pincelamos con mantequilla derretida. Yo utilicé una barra de mantequilla de 250 gramos para toda la receta por lo que los 10 que sobraban los metí en el microondas unos segundos y con un pincel unté bien todo el molde. En un bol aparte tamizamos la harina con el cacao y lo reservamos.

Mezclar la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar y lo batimos hasta que quede una mezcla homogénea. Añadimos después los huevos, la pasta de vainilla y el cacao soluble y lo mezclamos bien.

A esta mezcla anterior añadimos la harina con el cacao en tres tandas para que se incorpore bien y no queden grumos. Volcar sobre el molde y con una espátula repartir bien ya que es bastante densa y por si sola no llega a los rincones.

Hornear en el horno precalentado a 180 grados durante 25 minutos. Lo sacamos del horno una vez ha pasado el tiempo y cuando empiece a templar lo sacamos del molde.

Mientras se enfría del todo, vamos a hacer la ganaché de chocolate blanco. Para ello, ponemos en un cazo la ralladura de una naranja junto con la canela y la nata y lo llevamos todo a ebullición. Cuando comience a hervir, retiramos la canela con cuidado de no quemarnos y lo volcamos sobre el chocolate que lo tendremos previamente troceado. Mezclamos bien con unas varillas hasta que quede una mezcla lisa y homogénea y esperamos a que temple un poco para que coja consistencia. Mientras tanto, abrimos por la mitad el brownie y ponemos una capa generosa.

lunes, 7 de marzo de 2016

Tarta de mousse de fresa


Reconozco que si hay una fruta que me encanta es, junto con el melocotón, la fresa. Si no contamos la elaboración del bizcocho de la base, esta tarta no necesita horno para nada y si estamos un poco vaguetes, podemos comprar la base hecha ya o bien sustituirla por una de galletas y mantequilla. Para la decoración de encima he utilizado virutas de chocolate que he hecho en el momento raspando con un cuchillo una tableta de chocolate pero podemos poner cualquier cosa que se nos ocurra. Además, esta tarta es mi segunda opción para el I Concurso de recetas para blogueros "Fresas de Europa" que organiza la web www.fresasdeeuropa.com después de haber participado ya con el fresamisú.

Ingredientes:
  • Una base de bizcocho genovés aromatizado con dos cucharadas de té matcha
  • 150 gramos de chocolate
  • 100 milílitros de nata para montar
  • 500 gramos de fresas
  • 250 gramos de queso mascarpone
  • 200 gramos de azúcar
  • 500 milílitros de nata para montar
  • 9 hojas de gelatina neutra

Preparación:

Para empezar vamos a preparar el molde y la base. Para ello cogemos el molde y lo apoyamos sobre la plancha de bizcocho para que nos sirva de plantilla, recortándolo con un cuchillo. Una vez cogida la forma que queramos la introducimos en el fondo del molde y la presionamos bien con la mano. Después hacemos una ganaché de chocolate con el chocolate y los 100 milílitros de nata. Troceamos primero el chocolate en trozos pequeños y los ponemos en un cuenco. Llevamos la nata a ebullición y justo cuando rompa a hervir la vertemos sobre el chocolate, moviendo con unas varillas hasta que quede una mezcla lisa y uniforme. Aún en caliente, ponemos la ganaché sobre la base de bizcocho, con cuidado de repartirla bien y lo reservamos en la nevera mientras hacemos el resto de la tarta.

Limpiamos y troceamos las fresas y las ponemos junto con el azúcar a macerar durante dos horas. Pasado ese tiempo las pasamos a un cazo y las llevamos a ebullición durante unos diez minutos. Después desespumamos con una cuchara y trituramos todo con la batidora. Aún en caliente, añadimos las hojas de gelatina escurridas que habremos hidratado previamente durante cinco minutos en agua fría. Lo haremos siempre de una en una y removiendo bien antes de añadir la siguiente.

Cuando la mezcla anterior ya esté templada añadimos el mascarpone y removemos hasta que quede una masa homogénea y bien mezclada. Reservamos hasta que se enfríe de todo.

Montamos la nata muy compacta con unas varillas eléctricas y para ello es muy recomendable que tanto la propia nata como el recipiente donde la vamos a montar estén bien fríos. Una vez montada, la añadimos a la mezcla de las fresas y el queso y lo mezclamos todo con movimientos envolventes ayudándonos de una espátula.

Para finalizar, volcamos toda la mezcla dentro del molde desmontable y alisamos toda la superficie con una cuchara o espátula. Llevamos a la nevera hasta que cuaje (mejor una noche entera en la nevera) y la decoramos al gusto. Un truco para desmoldarla sin problemas es pasar un cuchillo afilado entre la tarta y el molde por todo el contorno.