jueves, 20 de abril de 2017

Tori no karaage


Hace bastante que no publicaba una receta de otras gastronomías del mundo así que hoy viajamos a Japón para hacer tori no karaage, o lo que viene siendo pollo marinado frito. Originalmente el pollo se reboza en katakuriko que realmente es un almidón que se saca del bulbo de una planta asiática conocida como katakuri (una especie de lirio nativa de Japón, Corea y noroeste de China) pero como es muy difícil encontrarlo hoy por hoy el katakuriko se fabrica a partir de la patata así que con almidón de patata es suficiente. Si no tenéis almidón de patata se podría sustituir por almidón de maíz aunque habrá que tener en cuenta que el sabor puede cambiar algo.

Ingredientes:
  • 2 pechugas de pollo (o contramuslos deshuesados)
  • 4 cucharadas de salsa de soja tamari
  • 4 cucharadas de sake
  • 1 cucharadita de jengibre en polvo
  • 1 diente de ajo
  • Sal
  • Almidón de patata
  • Aceite de girasol

Preparación:

Para comenzar primero prepararemos el pollo macerándolo. Cortamos el pollo en trozos más o menos iguales y que sean de un tamaño de bocado. Los salamos y reservamos. En un bol mezclamos la soja, el sake, el jengibre y el diente de ajo que habremos pelados y machacado. Esta mezcla será la que añadamos al pollo para macerar y que tiene que estar al menos media hora aunque lo deseable es que estuviera un día entero. Un buen truco para realizar estas maceraciones es utilizar una bolsa de plástico de las de congelación (las que se cierran con zip) ya que puedes quitar la mayor parte del aire y llegan mejor los líquidos a todas las partes.

Una vez que ha pasado el tiempo de marinado, vamos escurriendo los trozos de pollo y los rebozamos en el almidón de patata. A continuación los freímos en aceite bien caliente (he utilizado girasol porque es un sabor más neutro pero si se prefiere se puede hacer en oliva sin problemas) hasta que queden dorados y los pasamos a una rejilla o papel absorbente para retirar el exceso de aceite.

martes, 4 de abril de 2017

Pimientos verdes encurtidos


Me pierden los encurtidos, lo reconozco. Pimientos, cebolletas, pepinillos, guindillas... hasta ajos! Y lo mejor de todo es que hacerlos en casa es realmente sencillo y puedes tunearlos a tu gusto con las especias o vinagres que te apetezcan. Para esta receta de pimientos lo mejor es que sean de una variedad carnosa como el morrón para que aguanten bien el vinagre.

Ingredientes:
  • Pimientos verdes
  • Sal gorda
  • Vinagre de vino blanco
  • Agua
  • Sal
  • Especias al gusto

Preparación:

Como veréis, no hay cantidades en los ingredientes y es porque irán un poco en función de la cantidad de pimientos que queramos encurtir. Las únicas reglas básicas es respetar una serie de proporciones en cuanto al vinagre/agua/sal y que los pimientos tienen que estar cubiertos totalmente por sal gorda en la primera fase de curado y de líquido en la segunda de conserva.

Dicho esto, cogemos los pimientos y los lavamos bien con agua. Seguidamente los secamos completamente y los partimos por la mitad. Después los colocamos con el corte hacia abajo y los cubrimos con sal gorda durante 12 horas. Pasado ese tiempo les damos la vuelta y los volvemos a cubrir con sal durante otras 12 horas (en esta segunda parte lo más probable es que necesites un poco más de sal). Este periodo de curación hace que los pimientos suelten una parte de los jugos que le dan amargor y además luego mantendrán más el punto crujiente propio de la verdura cruda.

Una vez pasadas las 24 horas limpiamos bien de sal a los pimientos y los despepitamos completamente. Además con un cuchillo afilado les podemos quitar la parte blanca de dentro y los cortamos en gajos. Cuando estén todos limpios y cortados los vamos introduciendo en un bote de cristal esterilizado y de boca ancha. En este momento también podemos añadir alguna especia como laurel, pimienta, ajos enteros...

Para finalizar, solo nos queda cubrirlos con una salmuera realizada con vinagre en una proporción de misma cantidad de vinagre que de agua más un 5% aproximado de sal. Por ejemplo, para hacer 500 milílitros de salmuera pondremos 250 de agua, 250 de vinagre y 25 gramos de sal. La proporción de 50/50 es para vinagre blanco por lo que si quisiéramos utilizar otro vinagre más fuerte reduciríamos su cantidad para aumentarla de agua. Además tenéis que tener en cuenta que otro vinagre oscurecería más el corte de los pimientos aunque esto es meramente óptico. Una vez cubiertos, cerramos bien el bote y lo dejamos durante al menos 5 días en un lugar oscuro y seco antes de consumirlos.

viernes, 3 de marzo de 2017

Gofres sin gluten al horno


Vaya por delante que no son exactamente iguales a los hechos en plancha pero... para mi gusto están muy bien y evitas tener otro electrodoméstico en casa! Sí, necesitas un molde para hacerlos, pero hay unos de silicona muy asequibles y que ocupan poco espacio y además en mi caso... un molde más o menos casi no se nota (lo reconozco, tengo MUCHOS moldes de silicona aunque nunca suficientes!) Con estas cantidades dan para dos moldes o lo que es lo mismo ocho gofres (desayuno de campeones) así que se pueden dividir a la mitad y listo.

Ingredientes:
  • 125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • 100 gramos de azúcar
  • 2 huevos
  • 250 gramos de harina Mix Dolci de Schar
  • 9 gramos de levadura tipo Royal
  • 200 gramos de leche

Preparación:

Batimos primeramente con unas varillas eléctricas la mantequilla en un bol ancho hasta que quede cremosa. Añadimos el azúcar y seguimos batiendo hasta que quede homogéneo y después los huevos hasta que quede una crema lisa.

Por otro lado, mezclamos bien la harina con la levadura y lo tamizamos todo junto. Lo incorporamos a la mezcla líquida anterior y mezclamos. Para que quede mejor y sin ningún grumo, nos podemos ayudar de las varillas eléctricas. Cuando lo tengamos, vamos añadiendo la leche poco a poco y cuando esté toda batimos durante unos 5 minutos más.

Para hornerlos, vamos a seguir el siguiente proceso. Ponemos primero papel de horno en una bandeja que no sea de rejilla y sobre esto ponemos el molde que habremos untado bien con un poco de mantequilla para que luego sea más fácil desmoldarlos. Repartimos bien la masa por el molde hasta el borde y lo horneamos durante 10 minutos a 220 grados. Pasado ese tiempo, sacamos del horno y en cuanto el molde se enfríe y lo podamos coger, le damos la vuelta y ponemos los gofres desmoldados directamente sobre el papel de horno (que quede el dibujo hacia arriba), horneándolos durante 5 minutos más para que tomen color y se doren.

Para comerlos, lo mejor es que estén recién sacados del horno y calentitos, acompañados de la fruta de temporada que haya disponible, nata, sirope de chocolate, nocilla... echadle imaginación que seguro que encontráis vuestra combinación favorita!

domingo, 12 de febrero de 2017

Donuts de plátano


Estos no son unos donuts al uso porque van al horno en vez de fritos pero... la verdad que han salido muy ricos!!! En los ingredientes no veréis chocolate para la cobertura pero la verdad es que son bastante versátiles y podéis echarle imaginación con unos hilos de chocolate blanco con trocitos de almendra, chocolate con coco rayado, el sirope que os apetezca... Probarlos y ya me contaréis, a ver si os gustan tanto como han gustado en casa!

Ingredientes:
  • 2 huevos
  • 200 gramos de panela
  • 2 plátanos chafados
  • 150 milílitros de leche
  • 30 gramos de mantequilla derretida
  • 150 gramos de harina Mix Dolci de Schar
  • 150 gramos de harina de almendras
  • 5 gramos de levadura química tipo Royal
  • 5 gramos de canela en polvo
  • Una pizca de sal

Preparación:

Ponemos primero en el vaso de la batidora los huevos junto con la panela. Si no tuviérais panela se puede poner azúcar blanco en la misma cantidad pero la panela aporta un saborcillo interesante. Batimos con unas varillas eléctricas hasta que espumen y añadimos entonces la leche y la mantequilla derretida (con cuidado en el microondas para que no se queme). Volvemos a batir bien hasta que quede una crema homogénea y reservamos.

En un bol ponemos el resto de los ingredientes tamizándolos (la harina de almendra igual nos cuesta un poco más dependiendo de lo fina que sea). Volcamos los ingredientes líquidos que teníamos reservados y mezclamos bien. Primero con unas varillas y luego con las eléctricas para integrarlo todo.

Engrasamos los moldes con un poco de mantequilla y vertemos la masa con cuidado, llegando hasta un poco menos del borde para que luego cuando suba respete el agujero y quede mejor visualmente. En el horno precalentado a 180 grados, horneamos durante unos 20 minutos aunque minuto arriba o minuto abajo dependerá de cada horno. Cuando estén, los sacamos del horno y en cuanto se pueda manejar el molde sacamos los donuts y los dejamos sobre una rejilla para que se terminen de enfriar.

lunes, 30 de enero de 2017

Espirales a la puttanesca


Soy fan de varias cosas en la cocina pero... en el pódium de honor sin duda están las anchoas! si a esto le unes un sencillo plato de pasta aquí va una receta napolitana que aunque en su formato original iría con espaguetis he preferido espirales que agarran mucho mejor la salsa (son sin gluten de la marca Sam Mills, una de mis preferidas ya que no se rompen al cocerlos). En cuanto al nombre... pues parece ser que uno de los orígenes es justamente el que os podéis estar imaginando!

Ingredientes:
  • 500 gramos de pasta
  • 800 gramos de tomate crudo
  • 4 dientes de ajo
  • 8 filetes de anchoa
  • 2 cucharadas de alcaparras
  • 1 chile o guindilla
  • 4 cucharadas de olivas negras sin hueso
  • Orégano
  • Queso parmesano
  • Albahaca fresca

Preparación:

Primero pelamos y picamos bien los dientes de ajo para llevarlos a una sartén con abundante aceite a fuego suave. Cuando empiecen a tomar color añadimos las anchoas troceadas y con una cuchara las chafamos para que se hagan una pasta. Añadimos también las alcaparras picadas y el chile también picado. Si no os gusta el picante podéis omitirlo sin problemas aunque le da un punto delicioso.

Cuando lo tengamos listo añadimos el tomate pelado y rallado y dejamos en el fuego durante unos 15 minutos. Podéis echar una pizca de azúcar para rectificar la acidez del tomate pero de momento no vamos a añadir nada de sal debido a las anchoas. Echamos también orégano al gusto y las olivas negras cortadas en rodajas. Pasado ese tiempo probamos de sabor y añadimos algo de sal si hiciera falta.

Antes de que terminemos de hacer la salsa puttanesca cocemos la pasta según las indicaciones del paquetes. Es mejor que se quede al dente para que no se nos pase al darle el último toque con la salsa. Una vez cocida, escurrimos bien y la echamos sobre la salsa (irá bien que la sartén sea de una tamaño grande para podernos manejar bien). Movemos para que se impregnen los espirales con la salsa y dejamos un minuto todo tapado.

Para terminar, servimos en platos y en el último momento añadimos queso parmesano recién rallado por encima y unas hojas de albahaca fresca y limpia que habremos picado a cuchillo. Espero que os guste tanto como a mi!!

martes, 17 de enero de 2017

Bizcocho de leche condensada


Este fin de semana tuve el reto de hacer un postre sin huevo. Sin gluten ya me voy defendiendo con resultados bastante aceptables pero sin huevo... todo un mundo y las veces que he probado ha sido un auténtico desastre. Me decanté por un producto específico como es el "No egg" de Orgran y me lancé a la aventura sin saber si habría que respectar los tiempos de horneado o si habría que subir la hidratación. Al final, todo salió a pedir de boca! si no tenéis la particularidad de no poder utilizar huevo, para esta receta serán necesarios 4 huevos en lugar del agua y el "No egg".

Ingredientes:
  • 24 gramos de "No egg" de Orgran
  • 120 milílitros de agua
  • 370 gramos de leche condensada (una lata pequeña)
  • 50 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • 40 gramos de harina de arroz
  • 40 gramos de harina de trigo sarraceno
  • 40 gramos de almidón de trigo sin gluten (o de maíz)
  • 16 gramos de levadura química (un sobre de Royal)
  • 1 cucharada sopera de cacao puro en polvo
  • 1 taza de gotas de chocolate
  • 200 gramos de chocolate 70%
  • 120 milílitros de nata para montar
  • 35 gramos de miel

Preparación:

Primero vamos a preparar el "huevo" y para ello ponemos el agua y el "No egg" en un vaso alto y lo batimos bien con unas varillas eléctricas hasta que no quede ningún grumo y haya espumado. Después ponemos la leche condensada en un bol y vamos añadiendo poco a poco el sustituto del huevo, batiendo muy bien con las varillas para que quede todo integrado. Si vais a utilizar huevo normal, hay que ir añadiendo uno a uno mezclando bien antes de incorporar el siguiente. Cuando esté la mezcla bien homogénea, añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y batimos otra vez.

A la mezcla anterior, añadimos las harinas junto con la levadura tamizadas e integramos bien todo. Para finalizar, añadimos la cucharada sopera de cacao en polvo y las gotas de chocolate. Un truco que utilizo para que las gotas no se vayan al fondo por su propio peso es ponerlas antes en una bolsa junto con una cucharadita de almidón de trigo o maíz y agitar bien para que queden impregnadas.

Cuando lo tengamos, volcamos la masa en un molde redondo desmontable (con estas cantidades, un molde de 22 centímetros de diámetro será suficiente) que habremos previamente engrasado con un poco de mantequilla y lo llevamos al horno precalentado a 180 grados durante unos 35 minutos o hasta que al pincharlo con un palillo salga limpio.

Para finalizar, solo nos falta realizar una ganaché para cubrirlo. Picamos primero el chocolate 70% y lo ponemos en un cuenco. Seguidamente ponemos la nata y la miel en un cazo y lo llevamos a ebullición y justo cuando rompa a hervir lo volcamos sobre el chocolate picado, moviendo rápidamente con unas varillas hasta que quede una crema lisa. Ya solo nos queda bañar el bizcocho sobre una rejilla para poder recoger el exceso que vaya cayendo por los lados. Como podéis ver en la foto, el exceso lo metí en una manga pastelera y lo aproveché para la propia decoración, además de unas virutas de chocolate blanco.